
En el transcurrir del camino de nuestra vida, cometemos errores, equivocaciones, dañamos a quienes nos rodean, comenzando por nuestro cónyuge, hijos, familia, amigos, vecinos, etc. Porque no tenemos la enseñanza correcta de cómo debemos de actuar, la instrucción correcta es La Torah, y con nuestro actuar herimos los corazones de las personas conscientemente e inconscientemente, con nuestra actitud abrimos heridas, dañamos, traumas y como consecuencia en el corazón de las personas se va acumulando odio, ira, rencor, malicia para llegado un momento propicio llegar a la venganza y la persona dañada queda marcada.
Debemos analizarnos interiormente, clamar ayuda al ETERNO para que nos revele y nos haga recordar que fue lo que hicimos en nuestro pasado para corregir, pidiendo perdón y perdonando de verdad, ya que, si no lo hacemos, en nuestro presente se nos presentaran dificultades, problemas uno tras otro, que nos agobiaran día tras día, por ello debemos de actuar corrigiendo nuestro pasado en las equivocaciones que cometimos, El ETERNO nos enviara emisarios para que corrijamos.
El pasado no es para traerlo al presente y echar todo a perder, sino para actuar correctamente corrigiendo los errores y traumas, se reincide en el pasado para mejorar, arreglarlo y proyectar al futuro, esto tenemos que tenerlo presente por el bien de todos. Hay situaciones en nuestra vida que desconocemos y las cuales estamos viviendo, pero también hay cosas que vivimos en nuestro pasado y sabemos dónde esta el nudo, que debemos corregir y es necesario corregir ese daño que causamos, ya que serán cobrados y se pagarán.
Para ello tenemos que prepararnos, así como lo hizo Yacoob para resolver los problemas del pasado, la instrucción la encontramos en La Torah, cada situación repetitiva de dolor constante que se nos presente y para atender el llamado de HASHEM de corregir y evitar que HASHEM envié más voceros para hacer VAYSHLAJ y así evitar que lleguen más aflicciones y problemas, en nuestro presente y futuro. Debemos tener presente que nuestro pasado no debe influir en nuestro presente, ni en nuestro futuro, sino es para bien, como lo desea HASHEM.
En nosotros esta la decisión, de cómo deseamos vivir.
Talmida: ROSA ELIA DOMINGUEZ LUGO
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