EL DAR POTENCIA LA PLENITUD EN TU VIDA

El entorno en general anima a la codicia. La creación de necesidades está detrás de ello. La estrategia para provocarlas se mueve desde lo sutil hasta el mensaje evidente, en primera línea. La publicidad en los diversos medios es el recurso que más se usa para ese propósito. El bombardeo es constante e intenso y abarca distintos ámbitos de la vida del ser humano.

A ella se apareja la avaricia, el deseo de poseer y acumular pues es un estilo de vida, tal y como lo propone la cultura general que priva en el entorno. Y se llega a valoraciones abiertas y encubiertas que dejan ver que vale más quien tiene más.

Sin embargo, en el Reino del Eterno, la cultura propia de su cotidianeidad es más bien contraria. En primer lugar, no existe ni la codicia ni la avaricia. No se desea lo que el prójimo posee, ni tampoco se busca acumular. No se busca la fama por tener más. Para quien vive en una cultura del mundo le resultará difícil de creer.

¿En cuál cultura soportas tu vida? ¿Qué creencias fundamentan tus decisiones? Es fundamental que analices estos aspectos pues ello tiene un efecto en el aquí y ahora, pero, también, e inevitablemente, en el mundo por venir.

La fuente primordial que brinda cada componente de tu plenitud es potenciada por tu generosidad, bondad y misericordia. Dicho de otra manera: en un corazón dador, y que además se alegra en hacerlo. ¡Experiméntalo!

Tendrás buena vida aquí, saturada de paz, libre de afanes, libre de ansiedad, y, además, potencias tu vida eterna en el mundo venidero junto al Dios Eterno, siendo alimentado del Árbol de la Vida por Su hijo. Como puedes ver el galardón es mayor.

¿Por qué es así? Te lo reitero, y ahora, dicho de otra manera: dar, sobre todo cuando estás en un estado de bienestar, te protege de eventualidades que ocurren comúnmente en la vida cotidiana. En el cielo es está generosidad la que más es valorada. Se constituye igualmente en mérito para vida eterna.

Como puedes ver en este esbozo con el que trato de advertirte acerca de lo beneficioso de que hagas en ti un corazón dador, el efecto es altamente favorable en tu vida de cada día, e igualmente resultante bonanciblemente cuando debas vivir en el mundo al cual es deseable estar, y te subrayo, potenciado, además por lo que tu hagas en tu estancia en este mundo.

Te exhorto a que decidas por dar para recibir del Eterno aún más, y contribuyas en la expansión de Su Reino. Te invito a ser generoso para que vivas mejor, con la calidad propia de un hijo del Altísimo Dios de Israel.

Recuerda: en el mundo se trabaja, hasta horas extras, para tener más; en el Reino se da para tener cada vez más, pero, para dar más. Somos canales de bendición para otros y así es como se vive en bienestar, en prosperidad… ¡en plenitud!

¡¡¡En ti está la decisión!!!

 

Talmid: Lucino Javier García Pesina

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