
Bereshit 16:1-6 Y Sarai, mujer de Abram, no le había parido hijos. Y ella tenía una sierva mitzri cuyo nombre era Hagar. Entonces Sarai dijo a Abram: He aquí que hasta ahora el Eterno me ha impedido parir, llégate ahora a mi sierva, quizá me construiré yo de ella (su mérito consistía en su gran anhelo de tener hijos de Abraham, al punto tal que estaba dispuesta a introducir a su rival a su propia casa). Y Abram obedeció a la voz de Sarai. Al termino de 10 años de residir Abram en tierra de Kenan (hoy Israel) Sarai le dio a Hagar a su marido, para esposa. Él se llegó a Hagar y ella concibió inmediatamente. Pero al ver que había concebido, Sarai fue menospreciada por Hagar, en sus ojos. Entonces Sarai la afligió (la hacía trabajar con dureza) por lo que Hagar huyo de su presencia. Hagar dio a luz a su hijo y su nombre fue Ishmael (Dios oirá). Abram tenía 86 años.
17:16 Yo la bendeciré (Sara) y también te daré un hijo de ella ..
17:19 Y Dios dijo: de cierto tu mujer Sara te dará a luz un hijo y llamarás su nombre Itzak.
21:5 Abraham tenía 100 años cuando le nació su hijo Itzak (salió de Jaran a los 75 años)
21:9-19 Y Sara vio al hijo de Hagar, Ishmael (era 13 años mayor que Itzak) divirtiéndose y le dijo a Abraham: expulsa a esta sierva y a su hijo, pues no heredara con mi hijo Itzak. Y esto afligió mucho a Abraham, a causa de su hijo….Abraham los despidió con pan y un odre de agua, ambos fueron al desierto de Beer Sheba y creyeron que iban a morir, ambos lloraron.
Sara vivió 127 años, cuando ella murió Itzak tenía 37 años. Abraham vivió 175 años.
De lo anterior se resume que Abraham no tomó en cuenta la promesa y decidió tener hijos por su cuenta. Que Ishmael recibió el rechazo espiritual de Sara. Había celo de Ishmael contra Itzak, posiblemente influenciado por su madre y eso lo observo Sara. Ishamael tenía hábitos y costumbres heredados por su madre (mitzri). Ishmael ponía en peligro a Itzkac y ninguno de sus padres lo evitaba, por eso Sara pidió a su esposo, los expulsara, causando un gran dolor a Abraham, Hagar y a Ishmael. Sara era la única contenta, siendo que era la principal responsable de lo ocurrido.
Sara ocasionó mucha angustia y dolor, fue la causante de la raíz del problema por carecer de la emuna (fe) suficiente.
El dolor causado a los 3 por Sara, se le cobró con el dolor de su corazón (infartos) al creer que su único hijo había sido sacrificado por su propio padre. La suma de todo el dolor que generó se le cobró.
Debido al error de su madre, Itzak también pago con la enemistad de sus hijos Esav y Jacob (así como ocurrió Ishamel contra Itzak).
Abraham por no enviar con bienes suficientes al desierto a Hagar y a Ishmael, pago con su nieto Jacob que entregó el 10% de sus riquezas a su hermano Esav.
Hagar pagó por no poner un alto a Ishmael sobre el maltrato que le daba a Itzak, estuvo a punto de perder a su hijo en el desierto.
En resumen, todos pagaron por sus errores, mida kenegued mida (medida por medida) cada uno recibió lo que se merecía.
Por lo ya expuesto, observa:
1.- La importancia de no tomar decisiones sin consultar con Hashem. Evita tristezas y desilusiones futuras por pretender tener algo que EL no tiene para ti o tal vez no en este tiempo.
2.- Cuando tenemos una promesa de parte de Hashem, creerla, confiar, no desesperase, porque para EL no hay imposibles (Lucas 1:37), es el Shaday (Todopoderoso), es el Señor de señores, es el poder de poderes.
3.- No pongas tus ojos en lo que tienen los demás, no te compares con otros, a cada uno le toca vivir de diferente manera, esfuérzate, prepárate, haz todo lo que te corresponde, no envidies, no codicies, pon en sus manos tus planes, confía y EL hará.
4.- Se agradecido con lo que te ha dado, se feliz con lo que tienes, es una mitzva tener gozo siempre. Cuídate y no permitas que ninguna raíz de amargura brote en ti (Hebreos 12:15).
5.- A partir de ahora cuida lo que haces, dices y piensas, porque en algún momento se te devolverá, es como un boomerang (arma que una vez lanzada puede volver al punto de partida). Recuerda que las palabras tienen poder, con ellas fue hecha la creación. No pienses solo en el aquí y en el ahora, tenemos descendencia a la que podemos dañar, por ignorantes u obstinados. No te sorprendas cuando se te regrese, elige que lo que se te regrese sean bendiciones, haz el bien, evidencia quien mora en ti dando un buen testimonio.
6.- Observa la edad de Abraham y Sara y comprueba que nunca es tarde para ver cumplidas las promesas de Elohim para ti
El cómo vivimos debe reflejar nuestra condición de bendecidos. Tenemos que mostrarle al mundo, el estado en el que vivimos.
La forma en la que morimos y somos tratados en nuestro lecho de muerte, habla mucho de nosotros.
¡ Deja que toda tu vida sea un testimonio, incluso hasta la muerte ¡
Espero que te sea de utilidad.
Shalom.
Talmida: Bertha Alicia Manautou
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