
En el sefer de Bereshit encontramos la historia de un hombre de nombre Noaj que había encontrado el favor de Hashem, pero, así como el, esta historia esta plasmada para hacer un paralelismo y tomar enseñanza de ello. Si bien es cierto, encontramos que Noaj fue contado como Tzadik delante de Hashem, sin embargo, había aspectos en su vida que necesita tratar, corregir y eliminar para tener una obediencia y agrado completo delante de Hashem. A continuación, vamos a profundizar con respecto a esta maravillosa enseñanza paralela con nuestra vida.
- Hashem encontró obediencia y fe en Noaj de cómo construir el arca, y Noaj siguió exactamente las instrucciones de Hashem, de la misma forma nosotros hoy debemos seguir muy estrictamente las instrucciones de Hashem que están en la Torah para ser obedientes al Eterno.
- El arca para nosotros debe tener un significado muy profundo en nosotros, que es la representación de Hashem, mostrando su salvación, su redención, su protección y su amor por nosotros, debe ser un tiempo de reencontrarnos con Hashem para hacer teshuva y un tiempo de estricto retiro para hacer retro inspección de nuestras vidas.
- El tiempo que pasamos en el arca no solamente es para salvación y protección, sino también, para salir de allí transformados por medio de la meditación de la Torah, porque como dice el libro de Tehilim, 1:2, que nuestra delicia este siempre en su Torah y meditar en ella de día y de noche, porque entonces allí entonces seremos plantados como árbol junto a corrientes de agua, o sea nosotros debemos estar conectados siempre a la fuente, a esa corriente, a ese flujo de la Torah, para dar el fruto que Hashem espera de nosotros y que todo lo que emprendamos sea prosperado.
- Hashem nos invita a entrar al arca para renovarnos, para apartarnos de lo secular, de lo material de este mundo y enfocarnos en lo que debemos siempre estar enfocados en lo espiritual y no en lo que perece, como dice en el libro de Colosenses 3:2 Enfoquen sus mentes en las cosas de arriba, no en las cosas de la tierra… pero muchas o la mayoría de las veces hacemos lo contrario y es allí cuando sucede esa desconexión de nuestra relación y comunión con Hashem. Entrar al arca no debe ser esporádicamente, debe ser siempre, siempre debe existir esa meditación de la Torah en nuestra vida, pero tenemos que ser valientes y esforzados cada día como se lo dijo a Josue, y lo mismo Hashem nos dice hoy que nos esforcemos para entrar en el arca y allí te lo aseguro vamos a encontrar misericordia, perdón, su favor, pero tenemos que entrar allí no solo por esto, sino para hallar delicia delante de Hashem.
Podemos decir entonces que el arca no es solo salvación de la preservación de la vida humana, sino de la vida espiritual de cada uno de nosotros, de nuestra alma, porque recordemos que el cuerpo es solamente un vehículo, pero lo más importante y que Hashem desea es que tengamos un corazón limpio y obediente para El, en efecto tampoco podemos descuidar nuestro cuerpo. Cuando somos obedientes a Hashem, El mismo se va encargar de establecer pacto con nosotros, solicitándonos que entremos en el arca de la oración, de la obediencia y por obedecer esa bendición va transcender a nuestras generaciones como lo hizo con Noaj también trascendió en la vida de sus hijos, pero ojo, por eso es importante que nosotros debemos enseñar a nuestros hijos a entrar en el arca, y aunque el enfoque de Hashem era primordialmente para Noaj por esas bajezas o esos problemas en la carne que el tenia, por eso Dios lo llamó a entrar en el arca, así que te invito a entrar al arca no solo para salvar tu vida, sino para hacer teshuva delante de Hashem
Shalom,
Talmid: Francis Rafael Lopez Arzú
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