
Muchas de las veces que solemos mirar algo lo hacemos sin el sentido de querer dañar a alguien o algo, de hecho solemos pensar que vemos las cosas sin ninguna malicia ni mal deseo, pero atrás de los ojos tenemos el cerebro, es decir muchas veces lo que vemos no lo enfocamos con un deseo que lleva envidia o codicia, pero en el pensamiento en ese disco duro que tenemos cargado de información y que ni siquiera sabemos que está allí almacenada, hay ocasiones en qué el deseo se despierta poco después o al instante de verlo, y aquí es donde debemos poner especial énfasis en como mirar las cosas o a las personas y sus pertenencias. Porque tocó este tema, si la vista es muy común podrás decir, y traigo a colación una respuesta que di a una estudiante de la Yeshivá, que me preguntaba cómo le hacía para ver bien las cosas si era en realidad algo que deseaba, y aquí es donde debemos estar atentos a no confundir un deseo con una mala expresión de nuestra boca. Tomaba el ejemplo de si a ella le gustaba un vehículo y si lo veía que expresión diría respecto de ese deseo y aquí está la clave, supongamos que te gusta cierto vehículo, tu no vas a decir me gusta esa camioneta pues desearías con mala mirada y mala expresión el bien de tu prójimo, más bien dirás qué bonita camioneta, HaShem te pido me brindes la oportunidad de adquirir un vehículo de este modelo y así no desearás el bien de tu prójimo si no más bien darás la ruta correcta en trabajar por un anhelo y poniendo en primer lugar a HaShem.
Porque traigo este tema a referencia, porque en la parashat de Metzorá se menciona a la persona que se encuentra enferma de tzaraat, y la razón es por el hecho de la raíz de la maledicencia y la mala forma de expresarte referente al prójimo o a sus bienes, la profundidad aquí radica en una autocrítica negativa, pues lo que vemos mal en el prójimo en menor o mayor cantidad lo tenemos nosotros, y nos muestra la forma de purificación y rectificación que se debía hacer para estar puro, hoy tocaré un tema que si bien no tiene que ver con el hablar directamente si con el hecho de hablar de un deseo mal enfocado.
Es el hecho de las secreciones masculinas y la eyaculación masculina, tema poco abordado por el pudor mal enfocado que la persona suele tener y no guía o enseña a sus hijos en la manera correcta, el hombre no debe tener está secreción porque se impurifica hasta el anochecer y tiene que purificarse en una mikve(baño ritual), el trasfondo aquí es que para que eso ocurra en el varón debe haber un deseo interno en su mente o pensamiento de una mujer a la que observo, vio y deseo, o en su caso una mujer con la que se mantuviera contacto físico que no culmina en una relación íntima pero dio paso a dicha secreción masculina, aquí hay un gran secreto en qué debemos de enseñar esto a los varones a temprana edad para que estén precavidos y mentalizados en esforzarse de no caer en esta situación.
En cuanto al tema de la eyaculación de aquí derivamos comportamientos erróneos que suelen pasar en la juventud o vida adulta por el tema de un deseo mal enfocado y porque no decirlo, caer en un error que se llama onanismo.
En cuanto a la mujer lo que la impurifica es un acto sexual que conlleve a la penetración, eso es lo que la impurifica a ella y debe también purificarse.
A todos mis hermanos perdón si parece duro o penoso este tema pero es de vital importancia porque esto representa grandemente el desvío de mucha de la juventud en la actualidad por el deseo mal enfocado en la atracción al sexo opuesto, que conlleva a otro cambio de mentalidad en cuanto a este tema se refiere y en vez de ser algo sagrado y de vital importancia para el ser humano, se torna en algo común y de moda, que nos lleva a comportarnos al nivel de un animal, sin razonamiento y solo dar cumplimiento a los instintos más bajos, elevemonos y mantengamos en un correcto pensamiento, no pensemos que el hablar mal es la base de todo error, también el ver y pensar lo que no debemos nos lleva a expresar cosas que no debemos decir, y a realizar acciones que no obtenemos ningún provecho solo el placer momentáneo.
Pensemos como un Sacerdote, así nos contiuyo Él Creador, y él Mesías lo ratifica, pues el Sacerdote era el encargado de declarar puro o impuro al afectado, y él buscaba la manera de no tener que declararlo impuro, pero si no, tenía que hacerlo, así Mashíj busca en nosotros la mejor parte para que no seamos juzgados ni declaren en nuestra contra, nos motiva a superarnos y actúa como el mejor Sacerdote, ánimo que si él venció las tentaciones nosotros también en él podemos.
¡Muchas Gracias!!!
Hashem Te Bendiga, Shalom!!!
Talmid: José Guadalupe Estrada Blanco
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