LA TERQUEDAD

 

Y Faraón se puso terco…Muchas veces hemos leído esta parte en las escrituras que nos hace enfocarnos en primera instancia en el momento en que el faraón de Egipto se negaba a dejar salir a los Israelitas de su tierra a ofrecer sacrificios a Dios, detengámonos en el factor de la palabra terco, y si como dicen los sabios que entre una persona más grande sea refiriéndose a la edad más terco es.

Enfocándonos en la aceptación de la instrucción que emana de la Toráh una persona que empieza a aprender de ella en una edad más avanzada le es más difícil aceptar la instrucción divina pues se encentra sumergido en enseñanzas que el sistema le ha otorgado, la mayoría de ellas helenizadas, y no estoy hablando mal de alguien que desee acerarse en una edad mas avanzada ni desmotivándolo a querer aprender, eso se aplaude y se admira, sigue adelante.

Analizando el comportamiento del faraón, en la parashat de Vaerá en el libro de Shemot capitulo 7 empezamos a ver una serie de plagas que advierten al faraón en dejar salir a los Israelitas a poder ofrendar sacrificios a su Dios, pero el corazón de faraón fue endurecido por Dios, sus pensamientos cambiaban constantemente, decidía dejarlos ir y enseguida cambiaba de opinión y se negaba, le resultaba tan difícil entender que hay un solo Dios y que fuera de Él no hay nadie más, aquí es donde nosotros debemos empezar a analizar nuestras vidas, ese faraón interior que se niega a dejarnos salir de nuestra zona de confort, de esforzarnos y luchar por nuestra elevación espiritual, por nuestro crecimiento personal, llámese dicho faraón, pereza, conformismo, envidia, vanidad, ambición, etc. Cada uno sabe contra lo que lucha.

Para el cuerpo físico representando a faraón le es muy difícil dejar salir al alma que representa a Israel en busca de la sabiduría divina y de la instrucción para ponerla por obra, así de fácil y sencillo es, el gran enemigo del ser humano es uno mismo dejando a cualquier tipo de faraón controlarte, cuando eso pasa en tu vida recuerda que estas siendo dominado por algo que desea contenerte, deja de replicar comportamientos negativos, deja de endurecer tu corazón pensando que todo depende de ti mismo, de tus fuerzas, conocimiento, inteligencia o tantas cosas que te enfrascan en el comportamiento del faraón disfrazado de ego.

La parte divina que hay en ti desea ser libre, adorar a Dios, ofrecer sacrificios para elevarse espiritualmente, dichos sacrificios, son estudiar, orar, hacer buenas acciones, dar tzedaka, ayudar al prójimo, etc., esa parte es la que debes dejar fluir y si tal vez tienes años creyendo otras cosas, y cuando empiezas a conocer la sabiduría que emana de la Toráh que no te quede duda que ese es el camino correcto, y en verdad aprendemos muchas cosas buenas por el paso de la vida pues somos personas razonables con un instinto bueno, pero con la Toráh en tu vida das el reconocimiento a Dios como Él Único capaz de transformar tu vida y liberarte de toda atadura u opresión, anímate a conocerlo, deja la terquedad y evitemos ser unos necios o tercos blanqueados, que decimos y no hacemos, enseñamos y no obramos, que finge ser libre pero es dominado por un faraón interior, evita que las plagas lleguen a tu vida a advertirte a que reconozcas de donde proviene todo, si tu haz llegado al camino de la Toráh no lo abandones allí está el secreto de la vida, de vivir en libertad y en armonía, donde encontraras las herramientas espirituales de mayor valor para salir adelante, anímate a cambiar, anímate a derrotar a ese faraón, de la mano de Hashem se puede, recuerda que Él te dio con quien fortalecerte, acércate a tu maestro, a tu guía espiritual, estudia y pon por obra, es la mejor decisión.

Recuerda que siempre hay un Moshé, un Aharon, un Mashíaj que está allí para ayudarte y hacer frente a ese faraón, pues Hashem así lo permitió y es para tu propio bien.

¡¡¡Animó, y recuerda que con Fe todo es posible!!!

Shalom!!!

 

Talmida: José Guadalupe Estrada Blanco

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