
Crecimos en familias que traían muy arraigada una cultura caída, misma cultura que se nos fue enseñada, con el paso del tiempo empezamos a ver en nuestro entorno costumbres adquiridas que pueden ser cambiadas; pero es la decisión del ser humano corregir, salir de esa esclavitud y obtener una identidad, sabiendo que esa decisión traerá situaciones difíciles primeramente en el entorno familiar y después en el social, pero uno tiene que estar en una completa convicción para dar ese paso porque de lo contrario desistirá.
En esta parashá que habla de la salida del pueblo de Israel, la Torá hace un énfasis y trae de regreso la figura de Yosef (Y Moshé había tomado los huesos de Yosef consigo, ya que él había hecho jurar a los hijos de Israel, diciendo: “De cierto Dios los tomara en cuenta y entonces harán subir mis huesos de aquí con ustedes) Bereshit (Génesis) 18:19, esto tiene un significado tanto histórico como simbólico. Recordemos los atributos de Yosef: una persona fiel, temerosa a Hashem, organizada, estructurada, respetuosa y muy responsable; ahora debemos preguntarnos ¿Qué significa Yosef?, al emerger Yosef de esas aguas estaba evocando en ese momento histórico que los atributos de Yosef serían necesarios ser desarrollados por el pueblo que estaba a punto de ser libre. Yosef y sus hermanos conservaron siempre su identidad judía aun estando en Mitzráim (Egipto), pero el pueblo a excepción de los Levitas, perdió esa identidad al asimilarse con esa cultura caída llegando a ser esclavos. Para Israel era importante tener enfrente el cuerpo de Yosef para ser inspirados a mejorar y elevarse ahora que estaban a punto de ser liberados de esa esclavitud.
De aquí aprendemos: que este acto representa en realidad un milagro que Hashem hizo, una señal para que el hombre al enfrentar su libertad deberá desenterrar esos recursos internos que ya fueron dados, conocer esos dones y virtudes, hacer emerger esos atributos que están dentro de uno mismo, para afirmar el nuevo camino que se emprenderá hacia la libertad, hacia una mejora en nuestra vida y elevación, aplicarlos en la transición pues habrá una lucha interna entre la mala inclinación y lo que debe de hacer, un jaloneo entre la cultura adquirida por nuestros ancestros y la nueva cultura por aprender la de Hashem, de aquí la importancia de enfocar en esos atributos que ya nos fueron dados y no en los malos rasgos de carácter que podamos tener.
El estudio de la Torá y aplicando ese estudio a la vida de la persona, hace liberar al hombre de sus cárceles internas y despertar en él, sus recursos internos los cuales podrá usar para moldear su realidad.
La libertad es un atributo de una persona y un recurso que Hashem da y puede ser de bendición o de maldición. De bendición: si es aprovechado bien ese atributo se vive bien. De maldición: si tengo malos rasgos de carácter, mala educación, una conducta equivocada.
Toda piedra de tropiezo para el hombre Hashem lo torna a su favor, se vuelve un recurso, Faraón era la mayor piedra de tropiezo y fue el mismo que les dio la salida y los escoltó hasta los limites para que no les pasará nada, La persona es la única responsable de romper esa esclavitud y hacer de esa piedra de tropiezo un beneficio.
Reflexión: Interiorizar para identificar ese recurso que Hashem ya nos dio para transicionar y tener una vida plena.
Talmida: Martha Patricia García Pérez.
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