
En el primer aliento de vida del ser humano se da inicio a la cuenta regresiva en los días por transcurrir en este lugar de paso, y naturalmente tendemos a pensar y creer que sumaremos por lo menos 50 años y » si dios quiere» llegaremos a los 100, y pensando de manera positiva decimos que será en buena salud, prósperos, con una familia y realizados plenamente en las diferentes áreas de nuestra vida; al igual lo es en muchas de las cosas que abordamos a lo largo de nuestras vidas, como en los estudios, aun en los alimentos que consumimos, en la vida laboral, etcétera; para muchos aspectos existen tiempos de inicio y termino y con esperanza anhelamos que algo pronto termine y retomar el mismo rumbo o decidir escoger un camino diferente que nos lleve a un mejor estado. Indudablemente que durante todo ese tiempo vamos adquiriendo experiencias, conocimiento y madurez y nos volvemos expertos en algo, los problemas, las aflicciones, las adversidades ya no tan fácilmente nos derriban y decimos que son el pan de cada día y nos llegamos a establecer en esa comodidad pensando y creyendo que así estamos bien y que hay cosas que abrazamos como si las anheláramos y las hacemos parte de nuestra vida aun cuando nos causan tristeza, pesar, preocupación, aflicción, enfermedad , crisis, desesperanza, etcétera. El pueblo escogido de Dios, Israel, se estableció en tierra de esclavitud, Egipto, durante 40 años, en todo ese tiempo fue la mano de obra de faraón y se desempeñaron en los diferentes aspectos de prosperidad de ese lugar generando progreso y buena vida para los egipcios, lo cual no fue así para los descendientes de Yaacob, quienes padecían de malos tratos y jornadas de trabajo cada vez más críticas, pero se.conformaban con tener comida, un lugar que los acogió, incluso llegaron a decir que así tendrían un espacio donde morir, y la aparente comodidad se fue estableciendo como parte de sus vidas, no cabía en sus razonamientos el buscar diferentes formas y estilos de vida, pero todo esto tendría una fecha de culminación, vendría un líder, Moshé, quien tendría una directriz divina para sacar a Israel de tierra de esclavitud, a la manera de dios y en el tiempo establecido por el, cabe señalar que dios permitía que faraón pusiera mano dura sobre su pueblo lo cual estaba acostumbrado a soportar, finalmente por voluntad del eterno Israel estaba en camino a tierra prometida, a lugares espaciosos, la libertad a la manera de Hashem. de lo anterior, es pertinente destacar que en la sabiduría divina el creyente debe asimilar que las situaciones son temporales y tardan un poco sin llegar a caer en la desesperación, y a su tiempo el resultado esperado llegara y es necesario hacerse de carácter y firmeza para enfrentar el problema y resolverlo. Comúnmente si nuestras ideas y creencias permanecen en nosotros, aseguramos la esclavitud y la atadura en los problemas.
El desconocimiento y la escasez de madurez para abordar una crisis y desecharla en un tiempo razonable nos hará sucumbir, pero recordemos que dios en su amor y misericordia nos conoce y espera pacientemente a que estemos listos para continuar.
la esclavitud se gesta en algún momento de nuestras vidas, algunas veces sin darnos cuenta y ese estado continua en el presente, perfilándose y perpetuándose hacia el futuro, llevándola incluso hasta el último de nuestros días.
Por lo tanto amados creyentes recordemos que a la manera de dios la salida de un estado de esclavitud siempre será con sabiduría divina.
Bendiciones del cielo.
sean fuertes, seamos fuertes, seamos muy fuertes.
Talmid: J. ROMAN GARCIA P.
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