
De los eventos: La rebelión de Israel contra Yhwh y Yhwh castiga a Israel.
El Eterno tenía un plan para que el pueblo de Israel pasara únicamente unos días en el desierto, estaban a unos días de entrar a Canaán, pero no ocurrió así por los grandes errores del pueblo de Israel.
Un año después que recibieron la Torá ocurrió el evento de los espías.
Moshé preguntó al Todopoderoso: ¿consientes en enviar espías a Eretz Canaán? Si tú lo deseas (obviamente estaba descontento por la falta de fe) replicó Hashem, yo no te impediré (libre albedrio).
Los espías dijeron entre ellos que no les convenía conquistar Eretz Canaán porque eran jefes del pueblo bajo el liderazgo de Moshé y cuando Iejoshua se convirtiera en líder, este designaría un gabinete diferente de ministros. No querían perder su alta posición, ellos emplearon los 40 días planeando como evitar conquistar Eretz Israel. Situación similar ocurrió un tiempo después con Kóraj, que buscaba honor.
Después de lo que expusieron los 10 espías corruptos, los judíos lloran sin causa y Hashem se enfurece, ellos dijeron que preferían haber muerto en Egipto o ahí en el desierto y Hashem dijo será como vosotros deseáis (cuidado con lo que hablas).
Las quejas continuaron, había un clamor de las mismas, al extremo que manifestaron su deseo de regresar a Egipto, por lo que Moshé, Aarón, Iejoshua y Caleb escuchando esas palabras, temieron el inmediato castigo de Hashem y le imploraron por misericordia.
Hashem habló a Moshé con gran ira ¿cuánto más continuará este pueblo provocándome? Él dijo, todo lo que yo planeo es para su beneficio, pero ellos constantemente escogen quejarse, por eso decidió destruirlos. Dijo los saqué de Egipto y se quejaron en el mar Suf, les entregué la Torá en el Monte Sinaí y enseguida hicieron el becerro de oro, les di el alimento celestial, el maná y se quejaron acerca de este.
Hashem decidió que la generación que desconfió de su palabra no era digna de entrar a Eretz Canaán (hoy, Israel).
Moshé intercedió de manera magistral por el pueblo durante el pecado del becerro de oro, fue la primera vez que el Eterno quiso destruirlos, Moshé a través de su intervención hizo cambiar de opinión a Hashem, fue movido a misericordia y ahora nuevamente lo hace por la misma razón, Hashem los quiere destruir.
El pueblo de Israel se quejaba mucho y por todo.
Por lo que Moshé hizo la siguiente oración, contenida en Bemidbar 14:18-19 clamando a los 13 atributos de misericordia del Eterno: el Eterno, tardo para la ira y abundante en bondad, que perdona la iniquidad y la rebelión, que absuelve y no absuelve, que toma en cuenta la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Perdona, por favor, la iniquidad de esta nación según la magnitud de tu bondad y así como has perdonado a esta nación desde Mitzraim (Egipto) hasta ahora.
Es importante señalar que el éxito de esta oración radica en tu santidad personal y en tu compromiso por elevarte. Esta oración rompe los efectos de la ingratitud del hombre. Hay mucho poder en esta oración, por lo que debemos aprovecharla.
Esta parashá nos enseña que aunque no estemos de acuerdo con la voluntad del Eterno hay que aceptarla. No hay que estar insatisfechos.
Haz los cambios necesarios en este modelo de oración que nos regala Moshé, para que los adecues a tu situación actual y a tus necesidades: …… mi iniquidad, mi rebelión,….. Así como perdonaste a Israel, perdóname a mi hoy y concédeme……………
La oración ya descrita que hace referencia a los atributos del Eterno, nos invita a esforzarnos por imitarlos:
1) Tolerancia
2) Paciencia con los demás
3) Perdonar
4) Buscar el bien de los demás
5) No guardar ira
6) Realizar actos de bondad
7) Amar y buscar el bien para el que te ha hecho daño
8) Recordar las buenas acciones de los demás y olvidar sus malas acciones,
9) Sentir compasión por el prójimo
10) Actuar con honestidad
11) Actuar con bondad e indulgencia hacia los demás
12) Ayudar a los demás a arrepentirse y no guardarles rencor
13) Buscar maneras de mostrar misericordia y compasión
Recuerda:
- El Eterno siempre tiene planes de bien para nosotros. Concéntrate en lo que si tienes y agradécelo.
- El Eterno nos dio libre albedrío y es nuestra decisión lo que hacemos, pensamos y decimos. Lo que llega a nuestra vida son las consecuencias de nuestras decisiones. Él se maneja por leyes.
- Utiliza en tus oraciones el modelo de Moshe y saca el mayor provecho con tu trabajo de elevación y santidad.
- Trata de imitar la misericordia de Nuestro Creador.
Shalom.
Talmida: Bertha Alicia Manautou Galván
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