
Cuando empezamos a conocer la instrucción que El Eterno nos dejó para nuestras vidas y poco a poco vamos adquiriendo ese conocimiento, sabiduría, entendimiento y decidimos hacer una corrección en nosotros, vemos que las situaciones tienden a ser más complicadas, quizás nos podemos cuestionar a nosotros mismos diciendo ¿Por qué cuando he decidido corregir algo en mi vida todo se torna más difícil? En esta sección entenderemos porque suele pasar eso y que la mayoría de nosotros hemos experimentado en nuestras vidas.
En la porción de Vayishlaj del libro de Bereshit (Genesis) leemos que nuestro Patriarca Yaacob, al tener una situación pendiente con su hermano Esav, tuvo que prepararse para poder enfrentarlo, y resolver cosas inconclusas del pasado. Aquí es donde Yaacob empieza a entrar en el mundo espiritual y es él quién nos enseña en esta parasha de una manera muy profunda sobre cómo hacer Guerra Espiritual. Lo que aconteció entre Yaacob y Esav fue significativo para nosotros y nos enseña cómo manejarnos con las naciones y aprender del ejemplo de Yaacob y prepararnos para aplicar las mismas estrategias que utilizó: Tefilá/Oración; (implorar a Hashem por la paz y la seguridad de nuestro entorno), regalos generosos para apaciguar a los gentiles y luchar por nuestras vidas. De este párrafo aprendemos: que debemos prepararnos para enfrentar cualquier desafío en nuestras vidas y resolverlo; esto lleva un componente visible intelectual y espiritual, si faltará uno de estos componentes habrá fracaso, es decir que para tener éxito es necesario iniciar en lo espiritual para incidir en lo físico. Recordemos que Yaacob inicio esa guerra espiritual antes de salir de la tierra donde vivía con su suegro, Labán había establecido una seria de ataduras espirituales para mantener a Yaacob en Padam Aram y finalmente en su proceso de preparación Yaacob rompe esas ataduras, toma a su familia, bienes y siervos; sale de ahí huyendo, él inició un movimiento de fuerzas espirituales antes de salir de Padam Aram, esa guerra le llevaría a perder a su esposa Rajel, el diez por ciento de sus bienes y la violación de su hija Dina, eso fue el resultado de esa primera guerra pues fueron flancos que no consideró en su oración (daños colaterales), pues él solo se concentró en resolver lo pendiente con su hermano y no fue integral en sus batallas espirituales debido al miedo que sentía, su visión corta de ese problema hizo enfocar a baja escala su guerra espiritual. Aprendemos que cuando hacemos guerra espiritual debemos cubrir todos los flancos, no dejar ninguno al descubierto, tiene que ser muy amplia, profunda, hacer Teshuva; que nuestra visión no se acorte por el temor que podamos sentir, pues al momento de tener esa convicción de corregir algún pendiente de nuestro pasado las cosas parecen empeorar Hashem nos respalda y nos empezamos acercar más a Él y nos empieza a bendecir, pero al iniciar esa corrección no solo movilizamos recursos físicos sino también se movilizan fuerzas espirituales tanto a favor como en contra y hay que estar conscientes que con esa decisión que hemos tomado se levantarán esas fuerzas oscuras que nos han tenido atados por muchos años y no cederán tan fácilmente, lucharan para no soltar esas áreas de nuestras vidas y que sigamos manteniéndonos en esa cautividad. Pero si nosotros seguimos con esa decisión firme, aunque parezca que todo se vuelve más problemático, esas fuerzas oscuras empiezan a ser deslegalizadas.
Con esto que te presentó hoy, puedes entender por qué cuando decidimos hacer ese cambio en algún área de nuestras vidas vienen más dificultades, y es cuando tú decides enfrentar esa corrección o regresar a ser cautivo de esas fuerzas oscuras.
Talmida: Martha Patricia García Pérez.
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