
Haazinú es el nombre de una sección toral que significa “escuchen», y es el nombre de una parashá del libro Devarim (Deuteronomio) que comprende el capítulo 32, el cual trata esencialmente del Cántico que Moshé enseña al pueblo de Israel en su últimos momentos de vida con la intención de que sea transmitida de generación en generación y así los Hijos de Israel recuerden siempre la intervención Divina en sus vidas.
Es interesante cada uno de los mensajes que Moshé dirige al pueblo en este cántico para que en el futuro al enfrentar diversas situaciones puedan tomar la decisión correcta: Dios es Todopoderoso, Santo, Justo y todo lo que hace es bueno, aunque a veces no podamos entenderlo; por lo que es indispensable conocer el pasado para enfrentar el presente y proyectarse a un mejor futuro. Así mismo que tengan presente que una vida plena sólo se puede lograr atendiendo a la instrucción del Eterno revelada en la Torá y siendo humildes al acercarse a los padres y sabios de la Torá para escuchar sus experiencias.
La Torá nos dice en esta porción de lectura semanal que una de las mejores maneras en las que las personas podemos enfrentar nuestro diario vivir es por medio de la comunicación que se establece con las demás personas, siendo la más importante el compartir experiencias entre padres e hijos, y con los ancianos o sabios de la Torá.
32:7 Recuerda los días de antaño, comprendan los años de generación tras generación; pregunta a tu padre y él te declarará; a tus ancianos y ellos te dirán.
Este es un mandamiento muy especial: El mandamiento de que los hijos pregunten a sus padres para que de esta manera adquieran sabiduría al compartirles sus padres las experiencias de éxito y de fracaso por las han pasado; y a la vez adquieran conciencia de como el Eterno es quien les ha hecho y fundamentado para que crezcan y tengan vida en abundancia, a pesar de las situaciones difíciles por las que pasan. Así este conocimiento permitirá principalmente a niños y jóvenes tener acceso a enseñanzas o instrucciones que les serán de guía para resolver conflictos o encaminar sus vidas sin tropiezos de alto costo; ya que adquirirá sabiduría, conocimiento y entendimiento de la Voluntad de Dios. El hombre debe tener presente que con el paso del tiempo al lograr éxito y prosperidad se puede olvidar a su Creador y que todo bien que ha obtenido es gracias a la bondad y misericordia de Dios, como lo muestra la historia del pueblo de Israel.
El mandamiento de Preguntar para Recordar y Comprender la historia de nuestros antepasados nos advierte que debemos recordar que nuestra naturaleza carnal siempre estará al acecho para incitarnos a rebelarnos contra nuestro Creador. Por medio de escuchar respetuosa y activamente las experiencias y el consejo de nuestros padres y de los ancianos (sabios de la Torá) somos advertidos para que evitemos equivocarnos en el futuro. Dios tiene la esperanza de que seamos sabios y humildes al escuchar Su consejo y sabiduría que reveló en Su Torá y a la vez atendamos a la instrucción de nuestros padres o ancianos al tomar con seriedad las advertencias para que no vivamos en aflicción y con problemas con consecuencias permanentes al no comprender que nosotros hemos fallado al no apegarnos a Dios y desobedecer a sus mandamientos.
El Eterno da a los padres el mandamiento de decirles o comunicarles a sus hijos las experiencias ; pero deben hacerlo con sabiduría tomando como referencia que las palabras (devarim) que el Eterno nos tramite a sus Hijos en la Torá tienen el propósito de instruirnos para que nos desarrollemos y crezcamos; este mismo propósito deben tener las palabras (devarim) que los padres o ancianos utilicemos al compartir las experiencias; es decir, que nuestra palabras lleven a quienes nos escuchan motivación para que se eleven, edifiquen y construyan sus vidas.
Es imprescindible que busquemos establecer espacios en nuestros hogares para compartir con los hijos la historia de nuestra vida, principalmente de cómo se nos ha revelado Hashem ahora que estamos en Su camino al estar esforzándonos por apegarnos a él por medio de estudiar y llevar a la práctica las instrucciones de la Torá. Esto nos permite meditar y reflexionar acerca de lo que sabemos del pasado de nuestra familia y tener conciencia de que decisiones fueron tomadas erróneamente y que actualmente aún se viven sus consecuencias; no para lamentarnos, sino para corregir esos aspectos en nuestra vida para nuestro propio beneficio y de nuestro linaje.
Dios nos brinda la oportunidad cada día de recordar por medio de preguntar a los padres sus experiencias sobre los días de antaño y comprender los años de generación en generación para que tengamos presente su deseo de que tengamos una vida plena, ya que: Él es nuestros Padre, nuestro Amo. Él es quién nos ha hecho y nos ha fundamentado (32:6), por lo cual nos ha dotado de todos los recursos espirituales y materiales para lograrlo.
Anímate Pregunta a tu padre-él te dirá…y cosas sorprendentes descubrirás para trasformar tu vida.
Talmidá:María de los Ángeles Salazar Chávez.
¡Únete a la revolución de la emuná (fe)!
Escríbenos tus comentarios al siguiente correo: havaministerios@havasinagoga.com