TRABAJA EN TU PERSONA PARA OBTENER BENDICIÓN

Y esta es la bendición con la que Moshe, hombre de Dios, bendijo a los hijos de Israel antes de su muerte.

Moshe fue llamado hombre de Dios una vez que hubo bendecido a los judíos, ya que el que defiende y alaba al pueblo judío es elevado por Hashem. Bereshit 12:3 Bendeciré a los que te bendigan. Bemidbar 24:9…. ¡Benditos serán los que te bendigan!

Todos queremos ser bendecidos, pero muchos que venimos de otras creencias religiosas en las que erróneamente pensábamos que no teníamos nada más que hacer, sino rezar u orar y nadie nos sacó de nuestro error, hasta que nos iniciamos en el estudio de la Torá hemos entendido lo mal que hemos estado durante todos los años de nuestra vida, nacimos puros, conforme a la esencia que Hashem nos dio, sin embargo nuestros propios padres que no lo hicieron por maldad sino por desconocimiento, ya que ellos también así fueron criados por sus propios padres, nos echaron a perder, quitando toda inocencia y pureza con la que llegamos a este mundo, así se sumaron el resto de nuestros familiares y en nuestro entorno: amigos, compañeros de estudio, de trabajo, etc.

Ahora es el momento de entender que mientras permanezcamos en esa condición, sin esforzarnos por salir de ella, es difícil que seamos bendecidos con bendiciones grandes, únicamente orando, a pesar de que Hashem en su misericordia, concede por la fe que tenemos.

En las cosas espirituales, como en las del mundo, nada es gratis, lo poco o mucho que tenemos en lo material, nos costó, tuvimos que esforzarnos mucho, hicimos sacrificios, incluso nos abstuvimos de ciertas cosas y no lo hicimos de la noche a la mañana. Así en las cosas espirituales hay que invertir tiempo leyendo, aprendiendo, adquiriendo libros, estudiando, ayudando a otros a elevarse, sacrificando nuestra carne, dejando de hacer lo que nos agrada.

Es necesario que ahora tomemos conciencia de nuestra condición y que esta nos llevó a la situación que hoy vivimos y que muy probablemente no nos agrada, sobre todo las consecuencias (ekeb) de esa vida. Si hay aflicción en alguna área de nuestra vida es porque está en obscuridad, lejos de Hashem, hay que ver que originó lo que tenemos hoy, para trabajar en ello, para echarlo fuera de nuestra vida, eso es pelear.

Si yo anhelo ser bendecida, debo tomar la decisión con conciencia, convicción y determinación para sacar de mi vida todo lo que no le agrada a mi Creador, para eso es necesario auto juzgarme cada día, sin justificar mis errores y mi mala inclinación, para de esta forma ya no sea juzgada en el cielo, debo además andar en sus caminos, servirle, apegarme a EL, amarlo y solo entonces podre ser bendecida.

Para ser bendecida se requiere entrar en un sistema de méritos, pregúntate hoy que has hecho para generar méritos? Si no has hecho nada es el momento para que empieces a hacerlo, cada mandamiento que se cumple, genera luz y méritos. Mientras los generas puedes recurrir a los méritos de tus ancestros y/o a los méritos de Yeshua, siempre y cuando lo hayas aceptado y te hayas adherido a EL.

Una bendición es una consecuencia (ekeb) de tus actos buenos, rectos, de justicia, que sean compatibles con la esencia con la que fuiste creado. También es un incentivo, un estímulo, una motivación para que continúes haciendo la voluntad de Hashem. Es un regalo, una recompensa que llega a quien toma la decisión de corregirse, retornar a EL, luchando incluso contra sí mismo, contra su mala inclinación, sus malos rasgos de carácter, su mala educación y su instinto.

Como podrás observar no se trata únicamente de orar, rezar, hacer plegaria, leer, escuchar predicas, todo es necesario, pero insuficiente, se requiere poner en acción todo lo aprendido, para que tu vida pueda ser transformada y solo entonces recibirás las berajot (bendiciones) que tanto deseas.

Si quieres obtener resultados diferentes a lo que has obtenido hasta hoy, necesitas hacer algo diferente. Hay que estar en constante crecimiento, no estancarse. Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

 

Anímate y no pierdas más el tiempo!!!

 

Shalom

 

Talmida: Bertha Alicia Manautou Galván

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