
En este mensaje te quiero compartir el tema de la METSORÁ y del tzaraat (lepra), la manera que inconscientemente has sido impuro, y a la vez como puedes purificar tu alma tu corazón y tu mente. Empieza en el capítulo 14 y termina en el capítulo 15 del libro de Vaykra.
¿Por qué Hashem deja de llamar tzaraat a la lepra y ahora le llama METSORÁ?
Porque para tratar la lepra ya no es solamente sobre la ropa, ahora es la casa, no solamente en las vestiduras, sino también en el hogar en las paredes de la casa.
METSORÁ (LEPRA)
Es una enfermedad espiritual
Eventos impuros en relación a la lepra:
En cuanto al derramamiento ilícito de semen del hombre.
La purificación de la mujer en relación a la menstruación.
De la misma manera nos habla del uso de la mala lengua que hace que la persona se enferme, se infecte en el mundo espiritual y eso acarree problemas a su vida.
Hashem en su infinita misericordia nos revela algunas prácticas de corrección que tienen que ver con las leyes del tzaraat (lepra) tales como pulcritud de limpieza, higiene personal, las cuales nos permiten estar purificados tener un cuerpo, alma y espíritu sano ante el Eterno.
La TORA oral nos habla en cuanto a la purificación de la mujer en relación a la menstruación: una semana después de terminada la menstruación la mujer va a la mikve donde experimenta un renacimiento espiritual.
En el caso de los hombres deben de usar las mikve para purificar el cuerpo, para limpiarlo conforme a la norma del señor. Lavarse el cuerpo con jabón y champo, pareciera que el cuerpo está limpio, esto lo que hace es cubrir la inmundicia.
La mikve es un espacio donde se realizan baños de purificación y tiene la función de sacar toda la suciedad, toda la inmundicia en el cuerpo de la mujer a consecuencia de la menstruación. Y del hombre a consecuencia del semen ilícito. La mikve permite limpiar toda impureza que el jabón y el champo no lo hacen; permitiendo limpiar el alma y el cuerpo.
En cuanto a las paredes del hogar donde permeo esta enfermedad llamada lepra debían de ser raspados y tumbados los bloques porque donde vivían estas personas también se infectaban de esta enfermedad.
Los cananitas guardaban tesoros en las paredes de sus casas y cuando los judíos estaban enfermos de tzaraat (lepra) las paredes de sus casas eran tumbadas y descubrían tesoros ocultos y recibían estos tesoros escondidos.
Lo mismo sucede en la persona cuando se corrompen las paredes de nuestra alma, hay inmundicia. Hashem nos invita a corregir raspar, tumbar, restaurar sanar de esta enfermedad.
Cuando una persona decide transformar su vida a consecuencia de esto, viene la recompensa, vienen las bendiciones.
Hashem desea purificar tu mente, tu corazón, tu alma, Hashem desea bendecirte.
Talmida: Danira Rodriguez Izaguirre
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