
El Eterno se manifiesta en todos los aspectos de nuestra vida, el está en cada instante, en cada momento y en cada lugar; nada podemos ocultar ante su presencia, Él explora los pensamientos y pesa nuestros corazones, es decir todo es revelado. Por lo tanto ¿Qué podremos ocultar? ¿Adónde podremos ir? Finalmente nos mostraremos tal y como somos y la verdad saldrá a Luz.
Podremos pensar que todo lo que hacemos es correcto y adecuado, pero ¿Sera lo correcto a la voluntad de Hasem?; hay caminos que pueden verse correctos ante nuestros propios ojos, pero el Eterno no solo mira el camino si no también Él mira más profundamente, Él ve y evalúa las intenciones del corazón detrás de todos nuestros actos.
Esto habla de omnipresencia de Dios, pues también ve nuestras necesidades, aflicciones, todos nuestros problemas, enfermedades, tristezas es decir nada, nada queda oculto, entonces debemos estar en constante alimentación estudiando, meditando en su palabra (Estudio de Torá) para que nos revele acerca del mal que nos aqueja, entre mas conocemos el o los problemas, más sabremos las soluciones.
Tenemos que pedir a Hasem una renovación del entendimiento para que nos permita comprender lo que estamos haciendo y que nos lleve a concluir la aceptación de la necesidad de arreglar mi vida y corregir, es decir hacer Teshuvá (arrepentimiento genuino).
En la parashá Tzav el Eterno hablo a Moshé diciéndole que trasmitiera a Arón y a sus hijos sobre sus obligaciones y derechos como sacerdotes (Kohanim) para ofrecer Korbanot (sacrificios) ofrendas en el Mishkan (tabernáculo).
El fuego en el Altar será encendido con restos de las ofrendas. Cada mañana el sacerdote prenderá leña sobre ellos y sobre esta leña dispondrá entonces ofrendas quemadas y quemara ofrendas de paz (Shlamim), culpa (hasam), pecado (Jatta), oblación (Minjá) y elevación (Ha Olá) de este modo habrá un fuego constante ardiendo sobre el Altar sin ser apagado. Levítico 6: 1-6
Tenemos que entender que nuestra vida es un servicio al Creador, entonces nuestra vida es su servicio con estudio, bondad (tzedaká), plegaria; accionando la corrección que es antecedente de la Teshuvá. El eterno quiere que nos acerquemos quitando todo impedimento pero somos nosotros quienes debemos tomar la iniciativa y la decisión de acercarnos Hasem mediante el Korbán (sacrificio).
Dentro de nosotros, en un lugar muy profundo hay un templo un altar; en ese altar tenemos que ofrendar quemar, extirpar, renunciar, rechazar toda impureza, toda conducta errónea para deshacernos del pecado y hacerlo cenizas y después sacarlas fuera (es decir fuera de nuestra vida), se requiere valor para dejar ir desde el fondo del corazón.
La lección para nosotros es la siguiente, se requiere que pasemos un tiempo todos los días en rezo y plegaria estudiando Tora; debemos dar caridad (Jesed) y abstenernos de la mala inclinación, aborrecer el pecado. Cuando hacemos lo lo que el Eterno quiere (su voluntad), El nos bendecirá no solo en el plano espiritual sino en lo material, solo tenemos que tener confianza (Bitajón) en Hasem y El hará.
los que deseamos hacer su Voluntad.
Talmid: Omar Aguilar Reyna
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