
Trasladarse de un lugar a otro en larga distancia, ofrece comúnmente varios caminos, unos mejores que otros, lo cierto es que sería absurdo elegir cualquier camino que no sea el mejor. ¿Y qué características debería tener el mejor camino? Cuando Yaacob fue enviado por su padre Isaac a la tierra de Harán, tenía un objetivo, encontrar una esposa perteneciente a la familia consanguínea de Abraham. Eligió un camino de obediencia donde experimentó lo sobrenatural. Se acercó a la región donde vivía su tío Laván, había un pozo donde los pastores se juntaban para abrevar las ovejas, los pastores se esperaban unos a otros para que todos juntos removieran la piedra que tapaba el pozo, sin embargo, Yaacob utilizó su fuerza de manera sobrenatural y removió él solo la piedra, sin quedar exhausto, pues todavía dio de beber a las ovejas que pastoreaba Rajel. Del cielo le vino la fuerza para dar testimonio de que Hashem estaba con él. Yaacob se quedó a vivir en casa de su tío, y después de un mes de trabajo, Laván propuso pagarle un salario a Yaacob, lo cual no aceptó, sino que hizo un convenio de trabajar por Rajel 7 años como valor de su dote. En realidad, terminó trabajando 20 años para Laván, La torá dice que los años que trabajó por Rajél le parecieron solo algunos días. Los últimos 6 años que trabajó como asalariado, fue enriquecido sobrenaturalmente, a pesar de los 10 ajustes que le hizo Laván a su salario para perjudicarlo. Yaacob respetó la intervención de Hashem, cuando cerró el vientre de Rajel y abrió el vientre de Leah, no se quejó, sino que mantuvo la esperanza para ver el hijo de la mujer que amaba. Cuando Rajel oró, Hashem la escuchó, y quitó su esterilidad. También vio el Eterno el maltrato que Laván hacía a Yaacob, entonces le habló en sueños y le mostró la estrategia para prosperar materialmente, de manera rápida y honesta. Yaacob obedeció en todo esto y fue tan próspero que despertó la envidia de sus cuñados. Aunque a primera vista parece que Hashem no tiene cuidado de la vida de Yaacob, acontece todo lo contrario, pues cada dificultad que Yaacob venció sobrenaturalmente, hizo se eleve espiritualmente, y que el Nombre de Hashem sea reconocido y exaltado por la humanidad. Recordemos que cuando nuestro camino se torna complicado: se debe a que Hashem desea que usemos la fuerza para quitar la piedra que bloquea las bendiciones; que aprovechemos el tiempo como un recurso a favor y no como una pérdida; que aumentemos nuestra emuná (fe) para materializar los milagros que hemos pedido; y que escuchemos y sigamos el consejo que nos enriquecerá.
Talmida: Graciela González Cavazos
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