LA ALEGRIA DE LA VIDA.

Muchas veces como seres humanos nuestra vida diaria nos absorbe de tal manera que no logramos valorar todos los regalos que tenemos frente a nosotros, desde que nos levantamos hasta que dormimos, si realmente tomáramos un momento en la noche antes de ir a dormir y agradeciéramos a Hashem por el regalo que nos dio, viéramos que somos inmensamente ricos y dejaríamos de quejarnos o hasta el momento actuaríamos de una manera que mostrara una verdadera teshuvá (arrepentimiento) por la falta de agradecimiento que mostramos y créeme ese ya sería el inicio de una vida de conexión espiritual con Hashem, en las enseñanzas que vemos en la parashat de esta semana que por cierto cierra el ciclo de estudio del libro de Bereshit para dar inicio al libro de Shémot, a la que su nombre ya nos da una gran enseñanza moral, Vaiejí (Y vivió), al ver su explicación literal vemos que el Patriarca Yakov vivió sus momentos más felices en una tierra lejana y donde las costumbres de sus alrededores eran ajenas a las costumbres que en la casa de Israel se guardaban, desde temas de idolatría, egocentrismo, lujuria, avaricia, promiscuidad, etc., por nombrar algunos, y diremos como el Patriarca Yakov pudo vivir felizmente en un lugar así, y no solo él, vemos que Yosef, su esposa e hijos crecieron y vivieron con los valores de la Toráh, con muchas pruebas pero firme, y logro llegar a ser el Virrey de Egipto, sus hermanos también vivieron de forma abundante y bendecida y no solo eso sino que hasta el momento de que el Patriarca se reúne con los suyos, los egipcios lloraron su partida 70 días, vemos que al estar tristes ellos tuvieron una vida llena de bendición cuando el Patriarca habitaba entre ellos, razón por la cual vuelve el cuestionamiento, ¿es posible vivir feliz en un lugar lleno de pruebas, moralidad baja y lejos de tu tierra?, la respuesta concreta es sí, y no solo por el hecho de que puedas llegar a pensar que el Patriarca y sus hijos vivan así porque su hijo era el Virrey de Egipto, el verdadero hecho y el potencial que vemos en esta enseñanza es primordial en la vida de cada uno de nosotros, tanto en la diáspora como en la misma tierra de Israel que vive en constante ofensa de enemigos sin causa, pero bueno ese es otro tema, esta enseñanza es para toda persona, el eje central es poder ver que en el lugar más bajo llámese Mitzraim (Egipto), es donde más oportunidad tenemos para poner por obra todas las enseñanzas que la Toráh nos enseña, poner en practica todas esas herramientas que Hashem pone en nuestras manos para elevar la materia a su mayor potencial, y si, dirás la materia, claro, o porque crees que los egipcios lloraron la partida del Patriarca, es por el hecho que donde hay un Tzadik (Justo) hay mucha Bendición, es por ello que el Patriarca Yakov vio el gran potencial en su descenso a Egipto y así poder preparar el camino para que su descendencia ascendiera con grandes méritos a la tierra prometida, aquí también fue el lugar en el que Yakov bendijo de una manera grandiosa a cada uno de sus hijos y a todos a su vez, tanto que Yaakov tenía el conocimiento del momento en que sucedería la redención final pero por voluntad de Hashem no pudo revelarlo a sus hijos, y el valor de la recompensa muchas veces podremos no verlo, dirás ¿cómo puedo vivir feliz en un lugar donde no estoy a gusto, un trabajo que no llena mis expectativas, en una casa que a la vista de tus ojos es pequeña?, pero no ves que tienes donde vivir, te quejas porque no comes carne todos los días cuando puedes dañar tu salud por exceso de ácido úrico, la verdad es que estas tan acostumbrado a vivir en tu zona de confort y no te atreves a explorar otras opciones, tal vez el trabajo es el correcto pero te quejas de tu salario, y es porque no haces más o no pones el extra para que te contemplen para un aumento salarial, una gratificación o un ascenso, tu casa obsérvala como la mejor, es de Hashem y te la otorgo en tus manos, si te quejas de ella te quejas de Hashem, imagina tener una casa más grande pero te quejas de tu trabajo y del salario que recibes al no hacer más, como podrás mantener una casa más grande, recuerda que lo que el ojo ve el corazón lo desea, el Patriarca Yaakov se enfocó en una vista buena y no vio nada de mala manera, vio que todo es para bien, y se esforzó en cumplir la voluntad de Hashem que es buena agradable y perfecta, y su persistencia y buena voluntad tuvo éxito, tanto así que su hijo Yosef encabezo con sus hermanos un cortejo fúnebre de tal magnitud que el cuerpo del patriarca ascendió a la tierra prometida a ser enterrado en la cueva de Majpela donde están enterrados Adam y Java, Abraham y Sará, y en el que están Yakov y Leá, hasta su partida fue tan honrosa por la virtud con la que vivió, y no porque digas, es que él era el Patriarca Yaakov y por eso pudo hacerlo, recuerda que las enseñanzas de la Toráh son para que veamos que todo es posible y como lo hemos escuchado, con Fe todo es posible, recuerda no amargues tu vida en preocupaciones innecesarias, en excusas sin sentido, en quejas sin fundamento, agradece de hoy en adelante por todo lo que tienes y veras el cambio real en tu vida y aplica las palabras dichas a Yehoshuá (Josué), esfuérzate y se valiente, ¿En qué?, dirás tú, pues la respuesta es en estudiar la Toráh y ponerla por obra, porque una emuná sin obras es una emuná muerta, elije vivir una vida llena de alegría en la que veas en cada situación el bien oculto que Hashem tiene para ti así como lo logro Yaakov, ánimo tu puedes, y recuerda ser feliz con lo que tienes y en donde te encuentras, eso prepara el camino para un futuro mejor, y si estás casado(a) tendrás Shalom Bait (paz conyugal), a él o la mejor conyugue y los mejores hijos para disfrutar de este futuro, recuerda que tu presente de hoy era el futuro del pasado, Hashem te Bendiga.

 

Moré. José Estrada Blanco.

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