
Yhwh se revela a Moshé con su nombre propio, Pero esta revelación se trata de algo más que la identificación de algo o alguien, sino también de la revelación íntima con aquello que está contenido en la revelación.
Elohim promete sacar a los hijos de Israel de Egipto, redimir los de su servidumbre para después
adquirirlos como su pueblo elegido en el monte Sinaí; luego Él los llevaría a la Tierra que le
prometió a los patriarcas como su eterno legado.
Moshé y Aarón hablan repetidas veces con el Faraón para demandarle, en nombre de Yhwh,
“Deja salir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto”. El faraón se niega, a lo que Elohim envía una
serie de plagas sobre Egipto: las aguas del río Nilo se vuelven sangre, una plaga de ranas azota
la Tierra, piojos infestan todo hombre y bestias, hordas de animales salvajes invaden las
ciudades; la peste mata a los animales domésticos, dolorosas ampollas afligen a los egipcios,
la séptima plaga fuego y hielo descienden del cielo como una lluvia.
A pesar de toda estra tragedia el corazón de faraón se endureció y no dejaba a los hijos de Israel salir al desierto. hasta que vino la última y más terrible de todas las plagas: «Lamuerte de todos los primogénitos de Israel, fue que Faraón permitió la salida de los hijos de Israel. Todo esto fue por amor a Israel y por la promea hecha por Elohim y así el Eterno demuestra su grandeza y poder.
La grandiosidad radica en el amor del Eterno por Israel, esta es una de las mejores enseñanzas
para la humanidad y principio de la purificación del mundo y que cambiará totalmente con
buenos comportamientos.
Debemos de llevar la Torá como Moshé para que el Eterno libre a los cautivos de Misrayim.
Talmida: Flor Estela Espinoza Pérez.
¡Únete a la revolución de la emuná (fe)!
Escríbenos tus comentarios al siguiente correo: havaministerios@havasinagoga.com