
En nuestro camino por la vida nos enfrentamos a constantes luchas, tanto el hombre como la mujer o ambos unidos en matrimonio, esas luchas no, nos permiten estar tranquilos, vivir en paz, en Shalom, en armonía o puede ser viceversa que nos acoplemos a vivir así haciendo caso omiso, actuando como si no, nos importará y que pase lo que tenga que pasar, esto es actuar con una actitud pasiva, que no es nuestro papel que debemos de asumir, debemos estar y actuar de diferente manera.
“Velad y Orad en todo momento” estas palabras debemos tenerlas siempre presentes en todo momento, estar en constante vigilancia lo que pasa a nuestro alrededor, lo que pasa en nuestra vida, en la vida de nuestros hijos, de nuestra familia, no permitiendo que la obscuridad entre nosotros, no abriendo puertas.
En la Parasha Vaiejí (Y vivió) nos relata la forma de vida que vivió nuestro Patriarca Yacoob. HASHEM (DIOS) tiene para nosotros una largura de años destinada con bienestar y buena vejez, 120 años y la promesa de largura de días y añadidura de años. Yacoob vivió en la tierra de Egipto, fue un luchador toda su vida, cada que se le presentaba un desafío , el luchaba , desde que se encontraba en el vientre de su madre comenzó la lucha con su mellizo Esab, posteriormente el tema de la primogenitura, lucha con su suegro Laban, discusiones con sus hijos, desaparición de su hijo Joshep, la supuesta desaparición de su hijo Benjamín, la hambruna y la migración hacia la tierra de Egipto. Más de 100 años de constantes desafíos.
Así a nosotros se nos presentan desafíos de diferente índole, de Yacoob podemos aprender que lucho con firmeza, hay un principio que debemos tener siempre presente: “Cómo se vive, se muere” Cómo viviste o estas viviendo, así morirás, te has preguntado. ¿Qué tipo de muerte te espera?, Está asegurada tu salida de este mundo ?, ¿Que deseo para mi vejez?, Qué hiciste con tu vida ?, ¿Cómo impactaste o impactas en la vida de los demás? son preguntas para reflexionar, hacer una evaluación en nuestro interior y actuar, Yacoob nos enseña el camino a seguir.
Es tiempo de actuar luchando y no permitir que nuestros hijos se pierdan, debemos orar por ellos, para que no sean arrebatados por el mundo y no vivan conforme a sus criterios, y sean traídos al camino que HASHEM tiene para ellos, ya que partiremos de este mundo y ellos se quedaran, debemos ser fuertes , muy fuertes y para ello se requiere de esfuerzo, fuerza y ánimo, no perdamos la oportunidad de tener una salida de este mundo con paz, con luz, con Shalom y tranquilos, solo que hay que trabajar para ello.
No pierdas tu tiempo y a trabajar.
Talmida: Rosa Elia Domínguez Lugo
¡Únete a la revolución de la emuná (fe)!
Escríbenos tus comentarios al siguiente correo: havaministerios@havasinagoga.com