DAR CUENTAS DETALLADAS AL ETERNO POTENCIA TUS BENDICIONES

¿Sabías que cuando se dan cuentas puntuales y detalladas a Elohim de todo lo que te ha brindado potencia tus bendiciones?

Abrevar en la Instrucción del Eterno inevitablemente se accederá a perlas de sabiduría, que, si bien se hallan también a lo largo de toda la Biblia, la mayor profusión de ellas está en los primeros cinco libros. Quizá los conoces como pentateuco, más el nombre de origen es Torá.

Una de esas perlas es precisamente es dar cuentas a nuestro Creador, Dios y Padre. Este acto hace que las bendiciones estén aún más prestas en Su mano para bridarlas.

Una de las creencias fundamentales para poder entender y hacer este acto día a día, es que Él brinda a todo ser humano de distintos, llamémosles, insumos, que le permitan cumplir un propósito único, particular e individual que atañe a cada humano. El propósito que Él tuvo, dicho antropomórficamente, en su corazón al dar la existencia a uno.

De todo lo que Él ha brindado, y brinda, se toma para vivir en la dignidad como hijo de Dios. Aun cuando se use de los recursos para fines personales, por ejemplo, recreación, también se disfrutan en congruencia con la Voluntad de Él.

El mundo te dice que lo tuyo es tuyo y no tienes por qué dar cuentas de cómo lo usas, es el derecho de la propiedad privada. Pero detrás de esa expresión se acusa la ignorancia del secreto para ser bendecido. Y que cada bendición añada paz, y no aflicción. Para quienes somos creyentes tenemos la convicción de que Elohim es quien enriquece y no añade tristeza cuando lo hace.

Y mira, el secreto se halla en el relato histórico en el pasaje en donde Moshé da cuentas de lo que hizo con todo aquello que fue dado de corazón por el pueblo de Israel para la construcción del tabernáculo, el mishkán móvil, que les acompañó en su travesía hacia la tierra prometida.

Si has seguido las publicaciones de Hava Ministerios ya te habrás dado cuenta que también en el dar hay bendición, incluso, ese es otro secreto: lo que es bendecido y dado es multiplicado. Pero es tema para otro escrito. Queda en suspenso.

La Instrucción que hay detrás de ese lapso del relato es para que el hombre entienda la importancia de que al final de cada día, cuando hagas tu oración final para entregar tu alma y pedir por ella, y por supuesto de los tuyos, le digas al Eterno qué fue lo que hiciste con tu vida ese día, que hiciste con tu tiempo, que hiciste con los recursos que se te brindaron.

Te amplio la revelación del secreto: allí mismo tendrás que reconocer tus fallos, tus decisiones contrarias a Su Voluntad, en fin, toda acción opuesta a Su Instrucción. Y lo que sigue es de suma importancia para que las bendiciones potenciales se constituyan en algo real en tu situación de vida: confiesas, manifiestas tu arrepentimiento, corriges, restituyes y restauras lo que deba proceder, y regresas ante Él para pedir ayuda para no volver a tomar decisiones opuestas a Su Voluntad. Y sabes qué, del cielo te vendrá la ayuda.

¡Cuántas bendiciones han pasado de largo en tu vida por causa de no presentar las cuentas al Eterno de tu vivencia diaria!

Ahora que sabes el secreto, está en ti el que ya no pasen frente de ti y les sean otorgadas a otros. ¡Anímate! ¡Éntrale! ¡Prueba!

 

Talmid: Lucino Javier García Pesina

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