CONQUISTANDO CON EMUNA (FE)

Cuántas veces hemos desconfiando de Dios en los momentos difíciles o traumáticos de  nuestra vida por no creer las promesas del Eterno que dijo como en esta parasha de Moshe que dice envía hombres para que exploren la tierra de Kenaan que yo te entrego.

No había razón para que se enviaran espías a reconocer la tierra, El Eterno les había hecho una promesa, un pacto de entregar la tierra de Kenaan, cada promesa que sale de la boca de Hashem son maravillas que en ocasiones al hombre se le hace imposible, ve sus propios límites, transfiere esas limitaciones a Hashem, viene de una mente caída y pide hechos de lo que Hashem ya prometió.

Desconfianza y lashonara (mala lengua) era lo que había en los corazones del pueblo de Israel, se rebelaron contra Dios queriendo regresar a Mitzraim, creían que los hombres de Kenaan eran más fuertes y poderosos que El Eterno, lloraron amargamente.

En ningún momento debemos de dudar de lo que El Eterno promete, sus promesas son fieles y verdaderas, su palabra contiene instrucción precisa para agradar a Hashem, que vaya acompañada de una buena actitud y creerla sin reservas, su palabra contiene ética moral y empoderamiento.

Cuidar nuestro corazón como lo hizo Caleb, un hombre que sirvió a Hashem y Yehoshua significa Hashem salva, de ellos aprendemos su emuna en Hashem, creyeron a pesar de ver hombres gigantes y ciudades fortificadas, fueron fieles a Hashem y conquistaron por su emuna.

No seamos sabios en nuestra propia opinión, solo Hashem puede hacer lo posible en lo  imposible, no traicionemos la fidelidad de Dios y no ser corrompidos por la falta de conocimiento en Hashem, tiene todas las promesas que necesitas siempre y cuando le creamos. Yeshua dijo no tentaras a Dios, no pidas ver para creer, sin emuna es imposible agradar a Dios.

 

Talmida: Graciela Martínez.

¡Únete a la revolución de la emuná (fe)!

Escríbenos tus comentarios al siguiente correo: havaministerios@havasinagoga.com

Scroll al inicio