¿CONOCES EL PACTO?

Muchas personas realmente no saben de la existencia del Pacto que El Eterno hizo con nuestros Patriarcas y así mismo del Pacto renovado. Tuve la inquietud de ir preguntando en mi entorno a ciertas personas, que si conocían el Pacto que El Eterno hizo con nuestros Patriarcas y el Pacto Renovado, llegando a una triste realidad que la mayoría solo decía que conocía de Dios pero de ahí no estaban enterados de ese Pacto, entonces vi que aunque estemos en otra generación se volvía a repetir lo de la generación anterior, dos tipos de personas como en aquel tiempo, las personas que están adquiriendo un conocimiento y que aun estando en esclavitud no se asimilan a este mundo y los que tienen total desconocimiento y a la vez tienen mucho sufrimiento, personas que por ignorancia, desconocimiento, o simplemente no tener deseos de conocer las cosas del Eterno, o porque en su agenda diaria la llenan de cosas que para ellos son más importantes. Vamos a definir la palabra Pacto: Tratado entre dos partes que se comprometen en cumplir lo estipulado.

En esta Parashá hablaremos de ese Pacto que El Eterno hizo con nuestros Patriarcas y así mismo de la gran bendición que tenemos ahora nosotros del Pacto renovado con la sangre del Cordero Bendito Yeshúa Hamashiaj. Esta parashá inicia “Habló Elohim a Moshé, diciendo Yo Soy Hashem. “Yo me revelé a Abraham, Itsjak y Yaacob como el Shadai (El Todopoderoso), pero con mi nombre Yod Hei Vav Hei (El que fui, El que soy y El que seré) no me di a conocer a ellos y establecí con ellos Pacto para darles la tierra de Kanaán, he escuchado el gemido de los hijos de Israel a quienes los egipcios esclavizan y he recordado mi Brit (Pacto). (Shemot 6:2-5).

Sabemos ya que en esta generación había dos tipos de personas y así mismo dos maneras diferentes de dirigirse al Creador:

  • Las primeras ordenadas, disciplinadas, no sufrian, pero estaban en esclavitud, tenían Conocimiento y Sabiduría (Los Levitas) ellos conocían ese Pacto y podían elevar su oración diciendo Señor acuerdate de Tu Pacto que estableciste con nuestros Patriarcas.
  • Las segundas personas desconectadas, en sufrimiento total y con un gran desconocimiento, angustia, gritos, gemidos (La parte del Pueblo que desconocía de ese Pacto) su oración era Señor ya no aguatamos, no resistimos, no soportamos mas la esclavitud, por favor ayudanos, rescatanos.

Ambas oraciones una con conocimientos, y otra con desconocimiento e ignorancia, unas movidas por las emociones y las otras porque conocían las promesas. Lo que activo el pacto fue el deseo vehemente de salir de la esclavitud, el deseo vehemente lleva a la persona a gemir, a clamar.

Debemos analizar estos dos grupos de personas y nosotros debemos de evocar a los Levitas de esta generación, que estudiemos Torá, ser disciplinado, conectados, tener Conocimiento, Sabiduría y Entendimiento y así levantar nuestra voz y decir Hashem libéranos de toda esclavitud emocional, mental, espiritual, pero a su vez llevar esa luz a esas personas que están en ese desconocimiento total, para que puedan generar ese cambio que necesitan para salir de esa esclavitud, de ese sufrimiento, aflicción y enseñarles de como poder clamar ahora pues nosotros tenemos la gran bendición de tener el Pacto renovado, tenemos el privilegio de decir también Abba acuérdate del Pacto de sangre, el Pacto que fue renovado en esa cruz con Yeshua Hamashiaj Tu hijo, nuestro representante legal ante Ti, acuérdate que Tú prometiste libertad, salvación, liberación, salud, restauración, restitución y eso activa la sangre del cordero, activa las bendiciones implícitas en el pacto del calvario.

Ejercicio: Reflexionar genuinamente en que grupo de personas nos encontramos, porque, aunque seamos conocedores de la Torá, pero si no estamos en humildad, obediencia y conectados no podemos decir que estemos evocando a los Levitas de esta generación.

 

Talmida: Martha Patricia García Pérez.

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