
Asumimos, que en las diversas situaciones a las que nos enfrentamos en nuestras vidas, aspiramos y deseamos fervientemente salir victoriosos, con todas las ventajas a nuestro favor creando un clima de satisfacción que es temporal pero que deseamos sea permanente.
Pasamos la vida, en proceso de adaptación ajustándonos a las normas, costumbres, modelos, creencias propias que este mundo nos ofrece que no están acordes a la voluntad de HASHEM.
Y así nos pasamos la vida buscando esa felicidad que nos haga sentir plenos, que alcance nuestros seres queridos, esposa, esposo, hijos. Si aspiramos a una buena vida de prosperidad, de crecimiento, de salir del atraso, de sanidad física y espiritual, ¿Cómo podemos llegar a ella?, ¿Qué estamos dispuestos hacer? ¿Qué estamos dispuestos a dejar de hacer?
Lej Lejá, en esta parashá aprendemos de la vida del patriarca Abram, lo que es la fe auténtica. Él y su esposa Sara llevaron una vida entregada a la voluntad del ETERNO enseñando a otros la existencia de un dios único y verdadero; hasta que paso algo que le cambio la vida.
HASEM le ordena: vete de tu tierra, de tu lugar de nacimiento, y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré.
Te convertiré en una gran nación, te bendeciré y te hare grande, serás bendición.
Bendeciré aquellos que te bendigan, y al que te maldiga maldeciré. Todas las familias de la tierra serán bendecidas a través de ti.
Abram tomó a su mujer Sara, a su sobrino Lot y todas las pertenencias de ellos, así como también a las personas que había reunido, y salieron hacia Canaán. (Beresith 12 1-5, Genesis)
La vida del patriarca era prospera, su familia gozaba de reconocimiento ante el rey Nemrod; su decisión dejar el lugar le traería consecuencias, perdería algo. Pero el creyó en Dios y en sus promesas, su nombre sería engrandecido y lo convertiría en una gran nación, y en el serian benditas todas las familias de la tierra. Y salió sin ver materializadas las promesas pues todavía no tenía descendencia.
¿Estamos dispuestos a dejar las cosas que nos alejan del Eterno?, ¿Qué estas dispuesto a perder?, atrévete a dejar todo lo que nos hace descender de la presencia de HASEM, atrévete a dejar tus esquemas y tu manera vana de vivir, atrévete a ganar, perdiendo todo lo que no te hace avanzar, que solo te estanca y te aleja del ETERNO; si lo haces abrirás un portal de bendición.
Talmid: Omar Aguilera Reyna.
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