LA CREACION A LA LUZ DE HASHEM

Génesis 1/1. En el principio, creo Dios los cielos y la tierra. Dios es el soberano de todo lo que existe en la tierra La Creación es como cuando vas abrir un libro o a contar un relato, como el Eterno comienza a abrir los eventos que conocemos como la humanidad desde la perspectiva de la Torá.

Génesis 1/2. Cuando la tierra estaba desordenada y vacía.

Genesis 1/3. Y dijo Elokim: haya luz, y hubo luz.

Yeshua es la luz de los hombres, que es la luz de la Torá desde el principio de la creación, en él se revela la intención primera que preside la creación y constituye la verdad, salvadora de los seres, humanos llamados a nacer de nuevo como hijos de la luz y a brillar en el mundo como señales del amor. En él estaba la vida, la vida es la luz de los hombres.

Juan 1/4. Que se refiere como la fuente de la vida eterna. Yeshua es la vida y la salvación, sólo se encuentra. Los que viven como hijos de la luz hacen que la vida que es la luz de los hombres siga brillando. Yeshua enseñó a sus seguidores que son lo luz del mundo y que deben alumbrar su luz delante de los hombres. Hasem creo un mundo en caos y a ese caos lo iluminó con su luz, iluminar la oscuridad del mundo con la luz da la divinidad, ese es el objetivo: primero oscuridad y después luz ese es el principio rector de toda la existencia. Después de la destrucción del Gran Templo, La Torá permanecería con nosotros, y la frase «Haya luz” Sugiere que finalmente ha de iluminar el mundo con la luz eterna, la luz del Mashiaj.  El Eterno usa para comenzar a dar estructura y propósito a lo que era desordenado y vacío. Esta luz nos representa: la luz física como nosotros podríamos entenderlo conforme a la Torá representa esta luz, expresión permanente del Eterno, la Torá nos va revelando que el creador trasciende. En el Midrash nos dice “De esa luz surge y es la luz verdadera que ilumina”.

La Torá no solo habla de la luz física que usamos para ver las cosas de este mundo, sino de la luz espiritual: aquella fuente que nos acerca a Dios y al conocimiento profundo de las cosas, que trae alegría y acerca al hombre a la trascendencia divina.
De esa luz surge la creación y es la luz que ilumina al hombre.

Rab Eliezer dijo: “A través de la luz que Dios creo en el primer día, era posible ver de un extremo del mundo al otro extremo mismo. Pero tan pronto como vio a la generación del Diluvio que sería creada y a la generación que se dispersó por la tierra vio su conducta depravada y escondió su luz de ellos”. La luz espiritual fue reservada para los justos que vendrían en tiempos venideros, tal como un rey guarda su tesoro, y lo separa para dárselo a su hijo. La Torá es un conjunto de instrucciones, revelaciones mandamientos qua Dios entregó al Pueblo de Israel.

Proverbios 6/23 dice: Una mitzva es una lampara y la Torá es luz.
Proverbios 20/27. Una lámpara de Dios es el alma.

En cuanto a la creación del hombre, según la Torá, Dios creó al hombre a su imagen y semejanza La iluminación espiritual es la experiencia de lo divino: se manifiesta en paz, amor, felicidad, es un esclarecimiento interior. La luz de la Torá, la pureza del aceite en la falta de sedimentos a esto es lo que aluda tropezamos con la palabra pura. Cuando hay luz, no tropezamos, en la carrera de obstáculos llamada vida. La Luz de la Torá nos provee con ideas y
sabiduría e Ilumina nuestro andar de día y de noche. Esta luz de la Torá nos enseña que el Tabernáculo no requería de una fuente de luz externa.

 

Talmida: Flor Espinoza.

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