LAS BUENAS DECISIONES PROCEDEN DE LA SABIDURÍA DE ELOHIM

La parashá Miketz que significa “al termino o al final” continúa narrando la etapa de la vida de Yosef en la cárcel, en este tiempo el faraón de Mitzraim tiene 2 sueños que ningún mago pudo darle la interpretación de los mismos; y es así como Hashem prueba nuevamente a Yosef para otorgarle al superarla la mayor responsabilidad para lo cuál permitió que fuera llevado a esa nación que estaba completamente corrompido por la hechicería y la inmoralidad sexual. La Torá inicia narrando así:

41:1Y sucedió, al término de dos años, que el Farón soñó, y he aquí que estaba parado junto al río….5 Se durmió y soñó una segunda vez..”

41:14 Entonces el Farón mandó llamar a Yosef, y lo sacaron prontamente del calabozo…”

Este momento fue crucial para la vida de Yosef ya que habían transcurrido 2 años de que les había dado la interpretación de sus sueños a 2 siervos del Farón (el copero y el panadero que cometieron una falta contras su señor y fueron encarcelados), y había puesto su confianza en el siervo que sobrevivió al pedirle que lo ayudara a salir de la cárcel; ahí estuvo su error olvidó que su vida estaba en manos de HaShem por lo cual se le decretaron 2 años más de cárcel, así al término de estos 2 años, Dios le brindaría esta segunda oportunidad dar la interpretación de los sueños que había tenido el Faraón; para corregir o redireccionar su estrategia para salir de la cárcel.

 

Vemos como Yosef asumió esta prueba con una actitud diferente lo cual le permitió que aquella decisión dos años antes buscando resolver su situación que empezó mal al corregir, terminara bien.

41:16 Yosef respondió al Faraón, diciendo:” No procede de mí; Dios será quien responda (sobre el bienestar del Farón)…”

De la vida de Yosef, debemos aprender que Dios nos brinda alternativas para redireccionar las decisiones que tomamos al enfrentar situaciones, ya sean problemas, desafíos o alcanzar sueños e ilusiones que hayamos empezado mal y que al corregir vamos a terminar bien; o en su caso que iniciamos bien, pero surgieron situaciones que me están llevando a terminarlo mal.

 

La mayoría de las situaciones (ya sean problemas, desafíos o sueños e ilusiones que pretendemos alcanzar) que enfrentamos en nuestro diario vivir nos ofrecen generalmente varias alternativas:

  • Si empiezo bien, lo termino bien.
  • Si empiezo algo mal, lo voy a terminar mal.

Pero puede suceder que:

  • Si empiezo bien pueden surgir situaciones que me hagan terminarlo mal.
  • Si empiezo algo mal, puede ocurrir que, si corrijo, voy a terminarlo bien.

“Bien” se entiende como redireccionar nuestras estrategias apagados a la Voluntad de Dios para resolver la situación que enfrentamos.

Así de la vida de Yosef, debemos aprender un gran principio que, de entenderlo, si las cosas no marchan bien se le puede dar un giro total a la manera que impactará en la calidad de nuestra vida, de tal manera que sea mejor y se le puedan dar un giro a las cosas, pero mucho de eso depende de nuestra actitud hacia los problemas y desafíos, incluso hacia sueños o propósitos.

Puede ser que tengamos la manera correcta para resolver los problemas, las estrategias para enfrentar los desafíos y también tengamos la forma de que nuestros sueños se materialicen, pero lo que determina el éxito o fracaso es la actitud que nosotros tenemos hacia la solución del problema.

 

No seamos de las personas que, teniendo la solución en sus manos, pero ante nuestra actitud no se solucionan y los problemas tienden a crecer. Enfrentemos cada problema, desafío y sueños o anhelos que tengamos con la actitud correcta, aquella que Hahsem espera de nosotros que sabemos que él nos brinda en Su Torá todas las herramientas espirituales y materiales para salir exitosos.

Tengamos presente que van de la mano: la solución- la estrategia- el ánimo (actitud); también se requiere esfuerzo y sabiduría para abordar los problemas desafíos y logros de nuestros sueños o anhelos adecuadamente.

Debemos procurar siempre tener conciencia que Dios nos permite pasar por pruebas, desafíos y esforzarnos por nuestros anhelos porque nos creó a su imagen y semejanza por lo cual tenemos la capacidad de esclarecer “tener claridad” para comprender las situaciones y sus implicaciones en nuestra vida al tomar decisiones, capacidad que cada persona tiene la responsabilidad de desarrollar por medio del estudio y puesta en práctica de los mitzvov (mandamientos) que nos reveló en Su Torá.

Así Yosef representa al creyente temerosos de Hahsem que cuando tomó conciencia de los errores que cometió que lo llevaron a la esclavitud y eventualmente a la cárcel, se esforzó y aplicó la sabiduría de la Torá enseñada por su padre Yaacob (Israel) para abordar el problema que enfrentaba así como con la estrategia y la actitud correcta logra salir adelante; ya que cuando decidimos corregir las fuerzas espirituales que generamos son mayores lo que permite romper lo torcido en nuestra vida, permitiéndonos vivir en el Proyecto de vida que el Eterno diseñó para cada uno de nosotros.

La Torá nos dice: cada persona es un Yosef, es así como cada uno de nosotros debemos hacer una revisión de nuestra vida, ver en donde estamos metidos, si en un pozo (antesala) o en una cárcel (problemas materializados). Recordemos que Yosef llegó a cometer errores que le costaron años alejado de su familia y en aflicción debido a la inmadurez de su carácter. Hagamos una introspección para evaluar nuestro nivel de madurez, ya que esto determinará que abordemos los problemas o desafíos de manera correcta o incorrecta.

Yosef logró redireccionar con la actitud correcta las áreas de su vida que le generaban problemas, pero a través de un proceso que le generó una gran aflicción. HaShem nos pide que aprendamos la sabiduría plasmada en Su Torá al analizar la vida de este tzadikim y evitemos la materialización de los problemas.

 

Reflexionemos:

¿Me conozco y me entiendo a tal grado que conozco mi forma de pensar y esto me permite ver con claridad como estoy dirigiendo mi vida, como para identificar esas áreas aún inmaduras? Esto define el rumbo que tomará mi vida, lo cual también impactará en la vida de nuestros seres queridos.

¿He comprendido que Dios me brinda en todo tiempo la oportunidad de corregir los errores del pasado, para lo cual me ha permitido tener la luz de Su Torá, es decir, las enseñanzas de vida que están contenidas en ella?

¿Tengo conciencia de que la actitud es un elemento que en gran medida definirá como abordo las situaciones para que lleguen a un buen término?

¿Ahora que tengo la luz de la Torá estoy revisando y redireccionando para corregir las decisiones equivocadas que tomé en el pasado y que ministran sufrimiento en mi vida y en la de mi familia; así como para tomar las decisiones alineadas a la Voluntad de Hashem de las situaciones que se me presentan hoy y las que se presentarán en el futuro?

Llevar a un buen término nuestras decisiones, tanto las que iniciaron bien para que terminen bien, que empezaron bien pero que en el proceso se han desviado y están llevando a un posible al mal termino, así como las que empezaron mal por lo tanto su tendencia es un mal término, esto sólo es posible con la sabiduría de la Torá de Hahsem. Las buenas decisiones proceden de la sabiduría de Dios.

 

Talmida: María de los Angeles Salazar Chávez

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